ENTREVISTA: Recuperación de economía uruguaya supera expectativas, afirma experto

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Por Gerardo Laborde
MONTEVIDEO, 16 feb (Xinhua) — El crecimiento de 4,5 por ciento de la economía de Uruguay en 2021, según una proyección del gobierno, superó las expectativas de la propia administración y los analistas y llevó la actividad a niveles previos a la pandemia del nuevo coronavirus, opinó hoy el director ejecutivo del Centro de Estudios para el Desarrollo (CED), Agustín Iturralde.
“Las expectativas económicas en Uruguay cambiaron fuertemente en los últimos cinco meses”, comentó Iturralde en diálogo con Xinhua, consultado sobre la proyección de expansión de 4,5 por ciento que divulgó el martes el Ministerio de Economía y Finanzas, un punto por encima de lo previsto antes.
El titular del CED recordó que “hasta septiembre pasado todos preveíamos, y en especial los analistas, un crecimiento más lento y una recuperación del empleo más lenta”, pero las cifras de la cartera de Economía y Finanzas “terminaron siendo bastante mejores”.
De acuerdo con el documento del ministerio, el año pasado se alcanzó un récord de exportaciones de 11.550 millones de dólares, 50.000 personas salieron de la pobreza (en un país de 3,5 millones de habitantes) y este año el Producto Interno Bruto (PIB) crecerá un 3,8 por ciento.
La expansión del 2021 responde a “un sector exportador muy fuerte”, un nivel de inversión “en muy buenos niveles” impulsado por la construcción de una nueva planta de celulosa y “una mejora del consumo” en fin de año que se sintió en el comercio y los servicios, evaluó Iturralde.
El experto calificó de “logro” que el empleo se haya recuperado en el tercer trimestre y en noviembre se alcanzó un nivel pre-pandemia “con algo cercano a 10.000 puestos de trabajo más que antes de la pandemia”.
Este escenario “pone el 2022 en un punto de partida con casi todos los indicadores alineados a la situación anterior a la pandemia”, valoró el licenciado en Economía y máster en Estudios Políticos Aplicados por el Instituto Universitario Ortega y Gasset.
No obstante, aclaró que la comparación con el 2019 debe considerar que por esa época la situación era “complicada” porque “veníamos de cinco años de magro crecimiento, de destrucción de puestos de trabajo, caída de ingreso de los hogares y un leve aumento de la pobreza”.
“Sobre esa base compleja atravesamos la pandemia”, evaluó.
El experto recordó que el gobierno del presidente Luis Lacalle Pou comenzó su gestión en marzo de 2020 con una “tarjeta amarilla” de algunas calificadoras internacionales a raíz del abultado déficit fiscal, que en ese momento rozaba el 5 por ciento.
Si bien hubo un aumento del gasto público a raíz de la pandemia, se detalló cuál “era gasto por causa de la COVID-19 y gasto estructural”, lo cual hizo “creíble” los números y dio una estabilidad en la relación Deuda-PIB, relató.
Incluso la deuda como porcentaje del PIB “habría caído algo en 2021” y está “estable”, algo que “es uno de los mayores logros en el terreno fiscal haber despejado la posibilidad de perder el grado inversor”, planteó Iturralde.
En un contexto internacional de alza de precios, la inflación sigue siendo uno de los pendientes y pese a una mejora marginal en 2021 se mantiene por encima del techo del rango meta de 7 por ciento (8,15 por ciento a enero).
“Las expectativas de todos es tener un 2022 bastante bueno. El equipo económico tiene por primera vez un escenario de corto plazo mucho más despejado con un crecimiento razonable”, dijo el directivo. Fin