ANÁLISIS: Medidas neoliberales y un futuro incierto definen situación de Argentina ante próximo Gobierno

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Por Victoria Arguello
BUENOS AIRES, 30 nov (Xinhua) — En el contexto de un inminente cambio de Gobierno en Argentina, el presidente electo, Javier Milei, quien asumirá funciones el próximo 10 de diciembre, enfrenta una situación económica desafiante marcada por altas tasas de inflación y una importante desaceleración de la actividad combinada con sus promesas de fuerte reducción del gasto público y medidas generales de liberalización económica.
La inflación del país sudamericano alcanzó el 142,7 por ciento interanual en octubre, registrando niveles no vistos en más de tres décadas, mientras que analistas privados proyectan perspectivas aún más sombrías, anticipando una escalada superior a 180 por ciento interanual.
Este escenario inflacionario plantea serios interrogantes sobre la estabilidad económica y la calidad de vida de los ciudadanos. Preocupa que, acompañando a la inflación, el Producto Interno Bruto (PIB) muestra una caída acumulada del 1,5 por ciento en los primeros tres trimestres del año y las previsiones de los analistas sugieren una disminución del 2 por ciento para 2024.
La contracción económica presenta desafíos adicionales, afectando a la capacidad del país para generar riqueza y empleo. El Fondo Monetario Internacional (FMI), que mantiene un acuerdo financiero con Argentina, proyecta una caída de la economía del 2,5 por ciento en 2023.
El desempleo, del 6,2 por ciento en el segundo trimestre, agrega presiones a la situación económica y evidencia también un retroceso de la actividad.
En el ámbito financiero, tras la victoria electoral del presidente electo Milei, el comportamiento del dólar paralelo, aunque ha experimentado una ligera disminución de 950 a 905, sigue siendo un punto de atención. Aunque la caída de la cotización podría interpretarse como un indicador positivo sobre la confianza de los mercados, dicen los analistas, el problema inflacionario y la emisión monetaria continúan ejerciendo presión.
El próximo Gobierno ha anticipado medidas significativas, como la eliminación de los procedimientos y gestiones para las importaciones a través del “SIRA” (Sistema de Importaciones de la República Argentina), a la vez que pone énfasis sobre el incremento de las exportaciones para incrementar el ingreso y fortalecer la posición de Argentina en el mercado global.
Entre las propuestas más polémicas del Gobierno electo de Milei se encuentran la dolarización de la economía y el eventual cierre del Banco Central de Argentina (BCRA), todo lo cual ha causado la proliferación de debates sobre el rumbo económico del país, por significar un cambio radical en la política monetaria y constituir, además, un desafío en su implementación.
Asimismo, está la promesa de una fuerte reducción del gasto público a través de un “ajuste” que refleja la intención del nuevo Gobierno de equilibrar las cuentas públicas y frenar la escalada de la deuda, pero crece la incertidumbre sobre los focos de implementación del ajuste y su impacto en la economía ciudadana.
La posición de “laissez-faire”, que aboga por una menor intervención gubernamental en la economía, refleja la visión del próximo Gobierno de dejar que el mercado desempeñe un papel más destacado en la toma de decisiones económicas.
Para el economista argentino, Jorge Marchini, esta posición plantea una incógnita, ya que se trataría de un “Gobierno de ortodoxia neoliberal, de negación de políticas industriales, de no distribución de ingresos” y ante ello consideró que “un país como Argentina requiere políticas públicas activas”.
El vicepresidente de la Fundación para la Integración Latinoamericana (FILA) afirmó a Xinhua que los desafíos que encarará la próxima Administración son varios, por ejemplo, “una situación social muy seria, con una alta inflación”.
“Podríamos estar ante medidas económicas contradictorias, como por ejemplo que, por un lado, se propicie una devaluación fuerte de la moneda como consecuencia del programa de ajuste, lo cual genera un traslado a la inflación y una menor actividad económica en general, vinculada con expectativas y con las condiciones de vida de la población”, sostuvo el también profesor en la Universidad de Buenos Aires.
“Otro tema crucial es el de la deuda, incluyendo la que el país tiene con el FMI, porque las exigencias de la deuda golpean la economía y no dejan margen para reestructurar la economía en el sentido productivo, de inversión, de volcar recursos para la perspectiva hacia un futuro”, concluyó el experto.
En este contexto desafiante, restaurar la confianza emerge como una tarea fundamental para el nuevo Gobierno. Y la capacidad del presidente electo Milei para implementar de manera efectiva estas medidas determinará el rumbo económico de Argentina en los próximos años. Fin

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