Canciller chino formula observaciones sobre violación de la soberanía china por parte de EE. UU.

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PHNOM PENH, 3 ago (Xinhua) — Ignorando las gestiones solemnes presentadas por China, la presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy Pelosi, ha realizado de manera descarada una visita a la región china de Taiwan, dijo el consejero de Estado y ministro de Relaciones Exteriores chino, Wang Yi.
Esta acción viola gravemente el principio de una sola China, infringe maliciosamente la soberanía de China y se involucra descaradamente en provocaciones políticas, lo que ha suscitado una fuerte indignación del pueblo chino y, a la vez, se ha cobrado una amplia oposición por parte de la comunidad internacional.
Esto muestra, una vez más, que algunos políticos estadounidenses se han convertido en “alborotadores” de las relaciones chino-estadounidenses y que EE. UU. ha pasado a ser el “mayor destructor” de la paz en ambos lados del estrecho de Taiwan y de la estabilidad regional.
EE. UU. no debería soñar con obstaculizar la reunificación de China. Taiwan forma parte del territorio de China. Lograr la completa reunificación de China es la tendencia de los tiempos y algo inevitable en la historia. No dejaremos ningún espacio para las fuerzas que buscan la “independencia de Taiwan” y la interferencia exterior.
Sin importar cómo EE. UU. apoye o muestre connivencia con las fuerzas por la “independencia de Taiwan”, todo será en vano y EE. UU. solo dejará otra fea marca en su historial de flagrante intromisión en los asuntos internos de otros países. La cuestión de Taiwan se produjo en un momento en el que China era débil y caótica y, sin duda, se resolverá con la revitalización nacional.
EE. UU. no debería tener fantasías de socavar el desarrollo y la revitalización de China, que ha encontrado una senda correcta de desarrollo conforme a sus propias condiciones nacionales. Bajo la dirección del Partido Comunista de China (PCCh), los más de 1.400 millones de chinos están avanzando hacia la modernización al estilo chino.
Ponemos el desarrollo de nuestro país y nación sobre la base de nuestra propia fuerza, y estamos dispuestos a coexistir pacíficamente y desarrollarnos junto con otros países. Sin embargo, no permitiremos que ningún otro país mine la estabilidad y el desarrollo de China.
Los intentos de retrasar el desarrollo de China y socavar su ascenso pacífico, creando problemas con respecto a la cuestión de Taiwan, serán totalmente inútiles y sin duda estarán condenados al fracaso total.
EE. UU. no debería fantasear con manipular juegos geopolíticos. La búsqueda de la paz, la estabilidad, el desarrollo y la cooperación con beneficios compartidos son las aspiraciones comunes de los países de la región.
La introducción de la cuestión de Taiwan en la estrategia regional por parte de EE. UU., que aumenta las tensiones y aviva la confrontación, va en contra de la tendencia del desarrollo regional y de las expectativas de los pueblos de Asia-Pacífico. Esto es muy peligroso y estúpido.
El principio de una sola China se ha convertido en una norma básica que rige las relaciones internacionales y una parte integral del orden internacional posterior a la Segunda Guerra Mundial.
Lo que EE. UU. debería hacer es, de inmediato, dejar de violar los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas y dejar de jugar la “carta de Taiwan” para perturbar la región de Asia-Pacífico.
EE. UU. no debería fantasear con distorsionar los hechos a voluntad. La parte estadounidense afirmó que China está escalando la situación, pero los hechos básicos son que EE. UU. provocó primero a China en la cuestión de Taiwan y violó su soberanía e integridad territorial de manera flagrante.
Washington explicó que hay un precedente de una visita del presidente de la Cámara de Representantes de EE. UU. a Taiwan. Sin embargo, la verdad fundamental es que no se pueden usar los errores del pasado como excusa para repetirlos en el presente.
La parte estadounidense dijo que no puede contener al Congreso debido a la separación de poderes. Pero la norma básica del derecho internacional es que EE. UU. debe cumplir con sus obligaciones internacionales y los principales políticos no deben exhibir un mal comportamiento.
También afirmó que la búsqueda de la reunificación de China es una “amenaza” para Taiwan, pero la lógica básica es que Taiwan es una parte inalienable del territorio de China y la cuestión de Taiwan es puramente un asunto interno de China. Es lícito y justificado que China defienda su integridad territorial y se oponga a la secesión.
Quiero enfatizar que el principio de una sola China es la fuerza estabilizadora clave para la paz y la estabilidad a través del estrecho de Taiwan, y los tres comunicados conjuntos China-EE. UU. son las verdaderas “barandillas” para la coexistencia pacífica entre China y EE. UU.
Aferrarse a EE. UU. para buscar la “independencia” es un callejón sin salida y los intentos de utilizar la cuestión de Taiwan para contener a China están condenados al fracaso.
Frente a la gran causa de la reunificación nacional, el pueblo chino tiene las agallas para no dejarse engañar por las falacias ni asustarse por los males; la ambición de no dejarse intimidar ni aplastar nunca; la determinación de unirse como uno solo y la capacidad de salvaguardar resueltamente la soberanía y la dignidad nacionales. Fin