ESPECIAL: Chile presenta borrador de nueva Constitución: democracia paritaria, congreso asimétrico y justicia indígena

Sin categoría

Por Cristóbal Chávez Bravo
SANTIAGO, 20 may (Xinhua) — Después de casi diez meses de trabajo, la Convención Constitucional chilena presentó esta semana el borrador de la nueva Carta Magna, que propone una democracia paritaria, un congreso asimétrico y una justicia indígena.
“Es bastante notable que un grupo de 154 convencionales, la mayor parte de ellos sin experiencia política, legislativa, porque el 60 por ciento de los convencionales son independientes sin experiencia política previa, haya logrado, con un quórum exigente de 2/3, llegar a un texto plausible”, explicó a Xinhua el abogado constitucionalista Javier Couso.
Por su parte, el académico de la Facultad de Derecho de la Universidad, Diego Portales, destacó que en el proceso no hubo ninguna impugnación de la Corte Suprema, se apegó a las reglas, el quórum logró matizar los maximalismos, y el único caso de corrupción se dirimió expulsando al convencional.
“Por primera vez en Chile, si se aprueba esta Constitución, habrá sido elaborada democráticamente”, dijo, y también resaltó que se transformaría en la primera Carta Maga en el mundo en ser redactada por un órgano con paridad de género.
Entre los puntos del contenido, el experto explicó que el texto establece “un esfuerzo serio por descentralizar a uno de los países más centralizados de América Latina y probablemente del mundo” y también se “pone al día” con la institucionalidad chilena con respecto al cambio climático.
Asimismo, a ojos del abogado, robustece el Estado social de derecho con una “filosofía entre el ciudadano, el estado y la economía” y más lejana a la actual forma chilena de Estado subsidiario.
“De un Estado mínimo en relación a cuestiones sociales, con mucho rol del sector privado para provisión de necesidades y derechos sociales pasamos a una sociedad que robustece de manera importante los derechos fundamentales de carácter social como la vivienda, como el trabajo”, expresó el entrevistado, a la vez que abundó que el borrador también establece un “importante” reconocimiento a los pueblos originarios, cuya población representa al 12 por ciento de la nación austral.
Asimismo, presenta una “democracia paritaria” en términos de los expertos, que fue probada con éxito en la misma conformación y desarrollo de la Convención Constitucional; se modifica el actual bicamericalismo espejo con una Cámara Alta y una Cámara de las Regiones, que eliminaría el actual Senado, y crea una justicia indígena, que, subrayó Couso, estaría supervisada de todas formas por la Corte Suprema.
“Es una constitución dentro del marco de las democracias constitucionales contemporáneas” y precisó que, tras la visita de la Comisión de Venecia, un organismo europeo que aconseja en estas instancias, los expertos manifestaron que lo planteado en el órgano chileno es “perfectamente acorde a los estándares internacionales actuales respeto a lo que es una constitución con frenos y contrapesos”.
Por su parte, el académico de la Escuela de Ciencia Política y Administración Pública de la chilena Universidad de Talca, Mario Herrera, aseveró a Xinhua que, si se llega a aprobar el texto, el próximo Congreso chileno tendrá un “arduo trabajo” para llevar a cabo las leyes que se derivan de esta Constitución porque posee “cuestiones que están más desarrolladas y cuestiones que están menos desarrolladas”.
Detalló que en el borrador se cambia la balanza del poder chileno. Ejemplificó con el Congreso asimétrico, donde la Cámara de las Regiones “va a terminar siendo casi un órgano consultivo de lo que conocemos ahora como la Cámara de Diputados, y eso puede traer ciertos problemas porque las atribuciones están puestas en su mayoría en una cámara”.
Aunque sopesó que tiene la ventaja de que se podrán tramitar proyectos de ley con mayor facilidad y rapidez.
“Es importante ver la combinación de instrumentos. Si uno combina con quorum bajo, mayorías circunstanciales pueden hacer cambios sustantivos al diseño político. Y eso en el largo plazo, si bien crea mayor representatividad, contribuye también a tener menores niveles de estabilidad democrática”, indicó Herrera.
El próximo 4 de septiembre se realizará el plebiscito de salida, que será de carácter obligatorio, en que los chilenos decidirán si el borrador pasará a ser su nueva Constitución, tras el encauzamiento del proceso político-social que arrancó el 18 de octubre de 2019 con un estallido social. Fin