ESPECIAL: “Colón Fábrica”, mágico recorrido por la historia y el detrás de escena del gran teatro argentino

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BUENOS AIRES, 6 may (Xinhua) — El emblemático Teatro Colón de Buenos Aires, una de las salas de ópera más importantes del mundo y principal coliseo de Argentina, es uno de los pocos “teatros-fábrica” del mundo, y ofrece al público conocer su historia y el detrás de escena de las grandes producciones que acogió a lo largo de su historia, con visitas guiadas y mágicos recorridos por los talleres de su área escenotécnica.
La propuesta cultural y educativa se titula “Colón Fábrica” y atrae la atención de residentes y turistas en la Avenida Pedro de Mendoza, en el Distrito de las Artes de La Boca, en la zona sur de la capital argentina.
Se trata de un predio de 7.500 metros cuadrados, espacio que fue acondicionado para albergar y exhibir la escenografía, la utilería y los vestuarios utilizados en distintas producciones históricas del Teatro Colón.
Voceros de esta iniciativa explicaron a Xinhua que las escenografías son producciones llevadas a cabo durante los últimos años y entre ellas se encuentran las óperas “Turandot”, “Un tranvía llamado deseo”, “Los cuentos de Hoffmann”, “Don Pasquale”, “Rigoletto”, “La Finta Giardiniera” y “Aida”, como así también los ballets “El Corsario” y “Don Quijote”.
La muestra está disponible todos los viernes, sábados, domingos y días feriados, de las 12:00 a las 18:00 hora local, y el valor del boleto de ingreso es de 600 pesos (unos 5,16 dólares) en el caso de la entrada general, y de 800 pesos (unos 6,88 dólares) cuando la visita es guiada por profesionales.
“No tenía idea de que existía esta propuesta, pero me comentaron mis amigas y me convencieron de venir. Me ha encantado todo lo que se exhibe”, dijo a esta agencia Olga Jérez, una jubilada de 63 años que recorrió la muestra junto a sus amistades.
La mujer resaltó que la “sorprendió muchísimo la calidad de los trabajos, entre ellos las piezas en telgopor que simulan ser piedras, así como las esculturas, por su tamaño y porque parecen de verdad”.
La propuesta cultural alberga y exhibe trajes e indumentaria y, entre otras, la esfinge de la ópera “Aida”, las espectaculares esculturas de guerreros de la antigua China de “Turandot” y la embarcación del ballet “El Corsario”, entre otras escenografías que están distribuidas en ocho estaciones, todas producidas íntegramente en los talleres del teatro.
Por su parte, Claudia Ortega, de 59 años, contó a Xinhua que la muestra le permitió “disfrutar y conocer algo mágico. Ahora me gustaría ir al Teatro Colón a un concierto, a una ópera o a un ballet. Ver esto hoy es un lindo comienzo”.
Dentro del recorrido hay espacios de recreación para niños y otros de descanso para toda la familia. En ellos se puede interactuar con parte del material escenográfico y tener una experiencia lúdica.
Además, en cada parada están disponibles, frente a la escenografía, pantallas en las que luego de leer un código QR se accede a información audiovisual y detalles de la obra.
El espacio, inaugurado en octubre de 2021, resguarda obras que por su tamaño eran desarmadas y que ahora, además de ser exhibidas al público, pueden ser reutilizadas o compartidas con otros teatros del mundo.
“Esto permite un ahorro de recursos y de inversión al reciclar materiales para otras producciones”, explicaron los voceros.
El Teatro Colón, de unos 60.000 metros cuadrados de superficie, fue inaugurado el 25 de mayo de 1908 con la ópera Aida, de Giuseppe Verdi, que estrenó entonces la Compañía Lírica Italiana que dirigía Luigi Mancinelli.
Su fábrica, en tanto, rinde homenaje a una tradición que se remonta a la segunda década del siglo pasado, cuando el coliseo ya contaba con cuerpos estables propios de orquesta, ballet y coro, y talleres de escenografía, utilería, sastrería, zapatería, escultura, maquillaje y peluquería, lo cual le permitió en la década de los 30 del siglo pasado organizar sus propias temporadas.
En la actualidad trabajan unas 400 personas en el área escenotécnica del teatro, quienes se ocupan de la realización y fabricación de las obras, con un promedio de entre dos y tres meses de producción, y también del trabajo durante la puesta en escena, en cada una de las funciones. Fin