ESPECIAL: Consumo de té chino se abre paso en el gusto de los salvadoreños

INTERNACIONAL

SAN SALVADOR, 21 may (Xinhua) — El Salvador, al igual que el resto de Centroamérica, es un país con una gran tradición en la producción y el consumo de café, pero en los últimos años el consumo del té importado desde China se abre cada vez mayores espacios en el gusto de los salvadoreños y de formas cada vez más insospechadas. A esto se ha dedicado en la última década la empresaria Marcela Figueroa, para quien la celebración del Día Internacional del Té, que cae el 21 de mayo, reviste una especial importancia en momentos en los que ve cómo el consumo de esta milenaria bebida sigue escalando posiciones en El Salvador. “Celebrar que es una bebida que no se queda simplemente en una bebida mística, sino que va más allá de eso: el té es compartir, es conocer a la gente, es tener amigos, hacer amigos, eso es el vínculo que hace el té con la gente y así ha ido evolucionando bastante bien. Acá la gente ha ido abrazando el té, y sobre todo, el té de origen”, dijo Figueroa a Xinhua. Con su marca Lafiroa, esta empresaria ha ido conquistando el paladar de cada vez más salvadoreños, no solo con la importación de té de alta calidad directamente desde China, sino que además ha creado sabores propios combinando el té con ingredientes propios de la región mesoamericana. Figueroa comentó que ha visto crecer el consumo de té entre los salvadoreños y eso se refleja en el hecho de que ha tenido que pasar de importar 120 kilos a 300 kilos anuales de té chino de diferentes tipos y características de regiones como Zhejiang, Fujian y Yunnan. Los tés fermentados, verdes, el oolong y ahora más recientemente el lapsang souchong (té con sabor ahumado) forman parte del catálogo de sabores que Lafiroa ha introducido a El Salvador, Guatemala e inclusive a clientes en Norte y Suramérica, además de Europa. “Es bien interesante, porque después del año 2020, que todos estuvimos encerrados, se aceleró el consumo del té, nuestro comercio directo se aceleró y la gente empezó a degustar diferentes tipos”, explicó Figueroa. Para esta empresaria, no solo se trata de vender té, sino que la gente conozca la rica cultura que hay alrededor de este milenario producto y los diversos elementos que lo acompañan, como es el caso de la porcelana china. “Pues tengo un amor con el té bastante especial, que se traslada a un plano bastante personal, pero he venido estudiando el origen, que es China, y he venido enamorándome cada vez más de la cultura, a través del té”, aseguró. Para la cultura del té en El Salvador, el principal reto es superar la idea muy extendida en la tradición latinoamericana en cuanto a que el té es una bebida que se toma para tratar enfermedades, como lo explicó la directora general de Lafiroa, Cindy Molina. “Inicialmente las personas lo buscan por el beneficio, pero una vez que ya lo prueban, y conocen y profundizan, es como entrar a un mundo y cuando conoces el mundo, y te gusta, entonces te quedas”, aseguró. Agregó que “una de las cosas que hemos hecho fuertemente es la parte de centrar las necesidades de las personas, porque la cultura del té es bien amplia”. Además de la forma tradicional de consumo, el té también se está haciendo un lugar en El Salvador por medio de los cocteles, trabajo al que se ha dedicado en los últimos tiempos el mixólogo Charles Rosse. “El té tiene una versatilidad impresionante con la coctelería y empezando a investigar poco a poco vi que no es un tema nuevo”, explicó Rosse a Xinhua. De acuerdo con este experto en gastronomía, en América el uso del té combinado con licores se remonta a la época de la conquista europea y a los propios inicios de la coctelería en el continente, en tiempos en que la elaboración rústica de bebidas alcohólicas obligaba a combinarlas con otros productos para mejorar su sabor. “Lastimosamente se olvidó por un tiempo, especialmente aquí en Latinoamérica, casi no era algo muy conocido, entonces me tomé la tarea de inculcar la cultura del té otra vez acá en El Salvador y poco a poco me he ido expandiendo a Guatemala y otras partes de Centroamérica”. Rosse explicó que el té tiene una gran versatilidad y por sus sabores, combina fácilmente con bebidas como el whisky, el ron, los tequilas reposados y el mezcal, entre muchas otras posibilidades. Una de sus más recientes creaciones combina el whisky con el sabor ahumado del té tipo lapsang souchong, con la que el mixólogo considera que casualmente este 21 de mayo se celebran el Día Internacional del Té y el Día Mundial del Whisky. Fin

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