ESPECIAL: El consumo de pescado aumenta en un Brasil considerado el país de la carne

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RÍO DE JANEIRO, 28 nov (Xinhua) — Uno de los mayores productores de carne del mundo y mayor exportador mundial, Brasil intenta poco a poco introducir el pescado en su dieta, habiendo pasado de un consumo anual de 6,5 kilos de pescado por habitante en 2004 a los 10 kilos actuales, según datos del Ministerio de Pesca.
“Es un aumento del 65 por ciento y queremos que aumente” aún más, afirmó a Xinhua el exministro de Pesca y presidente del International Fish Congress & Fish Expo Brasil (IFC Brasil), Altemir Gregolin, uno de los impulsores de que el pescado esté tan presente en las mesas brasileñas como la carne.
Según Gregolin, dos factores contribuyen al aumento del consumo de pescado en los últimos años en el país. El primero se refiere a tener una semana al año dedicada al pescado, creada por el Gobierno y ahora coordinada por el sector privado, y que nació hace 20 años. El segundo es hacer llegar el producto al interior del país.
“Además de las capitales, el objetivo es el interior. Hay coordinadores en todos los estados, y las superintendencias del Ministerio de Pesca están trabajando en los estados, así como las organizaciones del sector. La idea es llevar el pescado adonde no llegaba”. Según Gregolin, esta posibilidad es mayor porque han entrado más empresas en el sector y están haciendo posible que el pescado llegue a los pueblos pequeños.
Uno de los obstáculos observados en años anteriores era que los consumidores decían que no comían porque no había dónde comprar. Esto se está superando ampliando el número de puntos de venta en los pueblos a los que llega el pescado.
“Lo que hacemos es involucrar al sector productivo, desde la pesca artesanal, que tiene alcance nacional, hasta la piscicultura, los productores de camarón, las empresas que procesan y distribuyen. Por otro lado, a los que hacen la venta, que son los bares y restaurantes y la cadena de supermercados”, explicó.
Gregolin recordó que la Asociación Brasileña de Supermercados (Abras) tiene 94.000 tiendas en el país. “Es una capilaridad enorme. Si conseguimos movilizar a todo este contingente, podemos hacer que el consumo se dispare”, subrayó.
Otra de las razones de la Semana del Pescado es poder proporcionar más información a los consumidores, centrándose principalmente en la calidad y en saber elegir las especies. A diferencia del pollo y el cerdo, el pescado tiene la particularidad de presentar una gran variedad.
“Uno de los problemas para el consumo es que mucha gente no sabe elegir, no sabe cuál es la especie, si es buena para el consumo”. A pesar de ello, según el exministro, la calidad ha mejorado mucho en la última década porque las empresas han modernizado sus procesos y mejorado la calidad de sus productos, además de que ha aumentado la inspección del pescado por parte de los organismos públicos.
El presidente de IFC Brasil destacó que el aumento del consumo en el mercado brasileño es relevante no solo para la salud de la población, sino también porque impulsa la producción. El aumento del 65 por ciento del consumo en 20 años se ha reflejado en una expansión del 60 por ciento de la producción. “Y aun así, este aumento de la producción no ha satisfecho la demanda de pescado”.
En 2022, el país importó 1.400 millones de dólares en pescado, frente a los 300 millones exportados. “Esto significa que somos un país gigantesco, con infinidad de especies y un potencial enorme, pero seguimos siendo deficitarios”, agregó el exministro.
Gregolin argumentó que si Brasil aumentara su consumo de pescado en un kilo por habitante y año, eso significaría 200.000 toneladas de producto procesado. “Si transformamos eso en pescado vivo, son 500.000 toneladas más que tenemos que producir. Fíjense en el enorme potencial de nuestro mercado”, dijo, recordando que Brasil es el cuarto productor mundial de tilapia, por detrás de China, Indonesia y Egipto.
Según una estimación de la Asociación Brasileña de Industrias Pesqueras (Abipesca), el Producto Interior Bruto (PIB) de la acuicultura y la pesca alcanza los 25.000 millones de reales (5.000 millones de dólares).
Según Gregolin, económicamente aún es una pequeña fracción del PIB nacional, pero tiene un gran potencial dada la población de Brasil. El pescado beneficia a toda una cadena que incluye a más de un millón de pescadores, 300.000 acuicultores y genera 16.000 empleos directos en el sector. Fin

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